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La Selección de básquet clasificó para Río 2016


 En las difíciles siempre aparecen. Aun con las últimas luces de la Generación Dorada y abriéndole la puerta a un grupo de jóvenes que son el futuro de la Selección de básquet, Argentina regresó al país después de atrapar uno de los pasajes a Río de Janiero 2016. En la previa no era nada fácil, pero con un liderazgo muy bien llevado por parte de Luis Scola y Andrés Nocioni, la Selección cerró un gran Preolímpico en México y atrapó el sueño olímpico.
Si bien perdió la final ante Venezuela, a quien había vencido en la segunda fase, queda el gran sabor de poder estar por cuarta vez consecutiva en la cita máxima del deporte amateur. No estuvieron ni Emanuel Ginóbili, ni Pablo Prigioni, ni Carlos Delfino, y tampoco Fabricio Oberto y otros que ya se retiraron del básquet pero Argentina jugó con el mismo talento y rigor que en aquellos tiempos dorados, con la demostración que los jóvenes podrán continuar un legado, pese a que parece irrepetible tantos éxitos logrados.
 “El equipo se encolumnó atrás de dos monstruos como Sola y Nocioni y cumplimos los dos objetivos, más no podemos pedir”, analizó Sergio Hernández, al arribar al aeropuerto de Ezeiza. “Los nombres de la Generación Dorada son tan fuertes que hay un temor muy grande de que pasará después. No digo que vamos a ser campeones olímpicos pero hay material para poder competir y los jóvenes hicieron un gran aporte para que estemos el año que viene en Río”, agregó el entrenador albiceleste.
“Sin dudas que hemos hecho un poquito de historia. Conseguimos algo muy grande, que es que Argentina este en otro Juego Olímpico y consolidamos un grupo que fue con ese objetivo a México.  La verdad que el viaje sirvió para calmar la bronca de perder la final pero igualmente estamos muy contentos y conformes por el torneo que disputamos”, señaló Nicolás Laprovittola, uno de los puntos altos entre las caras del futuro.



NOTA DE "EL ARGENTINO"

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